El protagonista de “American beauty” comenzaba el día con una ducha reconfortante a la que describía como “este es el mejor momento del día, a partir de aquí todo es cuesta abajo“.

Bueno, sí, él hacía algo más que enjabonarse, pero la ducha siempre es un momento en el que la higiene es importante, pero no lo único a tener en cuenta. El contacto del agua con el cuerpo siempre estimula, relaja o vigoriza. Agua fría, agua caliente… nos faltaba sentir también en nuestro cuerpo el efecto de la luz. Y esto es lo que nos propone la ducha Domolight. ¿Deseas saber más?

Para empezar el agua surge de una amplia cuadrícula en lugar de la típica alcachofa diminuta con media docena de agujeros de los cuales 3 ó 4 están taponados por la cal. Domolight, en cambio, presenta una superficie que te cubre casi por completo y derrama sobre ti infinidad de chorritos de agua que suman hasta 25 litros por minuto.

Pero la gran novedad es que junto al agua unos LEDs proporcionan una iluminación que acompaña la caída del líquido elemento sobre tu piel. Dichos LEDs pueden cambiar su color, con lo que recibes un tratamiento de cromoterapia. El cambio de colores puede controlarse mediante un mando a distancia. Ahora pones un poco de música y podrás decir que tu ducha es casi una discoteca. ─Antonio Rentero [Edilportale]

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